Buceo deportivo de competición

El Buceo de Competición es una modalidad reconocida por la Confederación Mundial de Actividades Subacuaticas (CMAS) que se origina en España a finales de los años 90. Surge de la necesidad de bucear todo el año combinando además, la preparación y la forma física con la competición subacuática.
La modalidad más desarrollada es la que se practica en piscina. El reglamento FEDAS contempla tres tipos de pruebas: individuales, de equipo y las combinadas.

Las individuales son: Prueba M; Crono Inmersión; Escafandra Nocturna; Emersión y la DTC o Distancia-Tiempo-Consumo. En las individuales el buceador tiene que poner en práctica diferentes destrezas como: tirarse al agua en paso de gigante, nadar tanto en superficie como inmersión, realizar apneas y escape libre, desprenderse de la escafandra, emerger pesos, buscar objetos perdidos en la oscuridad… También debe regular la velocidad, la potencia y en algunas ocasiones encontrar el equilibrio entre el gasto energético, los metros en inmersión y el consumo de aire.

Las Pruebas de Equipo se denominan Relevos Pares; Calume; Rescate: Maniquí/Buceador Agotado y Briefing. En las de equipo el referente de la pareja es importante y se fortalece la cooperación y el concepto de grupo. Compartir el segundo cuerpo del regulador, rescatar al buceador agotado, o comunicarse dentro del agua para realizar una tarea común son algunas de las destrezas que el Buceo de Competición fortalece y desarrolla.
El tercer grupo son las pruebas combinadas. Estas pruebas son recorridos de obstáculos, slalom y tareas que hay que ejecutar en el espacio tridimensional del medio acuático. Son muy divertidas y las pueden ejecutar entre 1 y 4 buceadores/as. La más practicada es la Carrera de Obstáculos.

Se practica en piscinas tanto cubiertas como de exterior. La homologación de Records se establece en piscinas de 25m y de 50m. La profundidad recomendable es que haya un mínimo de 1,80 hasta 2,50 metros por debajo de la superficie del agua.
El equipamiento es el mismo que se utiliza habitualmente en las inmersiones en aguas abiertas. Si la temperatura del agua y del ambiente es muy alta se utilizan neoprenos de menor grosor.
La botella de la escafandra puede ser de 10 a 18 litros, aunque la más habitual es la de 12 litros. El regulador lleva octopus y manómetro. Se exige un mínimo de lastre al deportista y el uso del tubo en alguna de las pruebas.

Las aletas pueden ser abiertas o cerradas. En piscina las cerradas tienen cierta ventaja ya que al ser menos pesadas imprimen más velocidad. La dureza y el tamaño deben responder a la musculatura, a la preparación física y a las características de la prueba. Las aletas de pesca no están permitidas, su uso resulta un inconveniente ya que es fácil sacarlas fuera del agua en los virajes con lo que el buceador puede quedar descalificado.
Todas estas particularidades se establecen en los Reglamentos Particulares de las competiciones, pero siempre deben cumplir los estándares del Reglamento Nacional.

 

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